Canciones

Herrezpalak (Astillas del Pueblo)

Juan Garzia: Letra de la canción, escrita a principios de 1976. Es un escueto y resignado balance de la lucha contra la larguísima dictadura. «Herrezpalak» significa `Astillas del Pueblo´, o mejor `Astillas arrancadas por el Enemigo al Pueblo Vasco a base de hachazos´. Nos pareció una metáfora que expresaba perfectamente lo que nosotros (y otra mucha gente) sentíamos en aquellos momentos, y la adoptamos como nombre del dúo.

Joxerra Garzia: Autor, con evidente temeridad juvenil, de la música adaptada a los bertsos de Juan.

A palos no pudieron
con nosotros acabar;
nos convertimos en árbol
para poder aguantar.
El enemigo lo vió,
y se supo adaptar:
dejó los palos, cogió
el hacha en su lugar.

Ciertamente, el hacha
no era nueva, no:
hace tiempo con ella
ya se nos atacó.
Suyo fue el golpe cruel
que el Bidasoa generó,
esa herida criminal
que nos partió en dos.

Y hoy nos sigue dando
hachazos sin cesar,
quizás piensa que somos
tronco que hay que cortar.
Muertos y vivos así
podrán acreditar:
que nuestro pueblo perdió
miles de astillas ya

Ibardingo mugan (En la frontera de Ibardin)

Jexuxmari Mendizabal: La letra en euskera es una excelente traducción de La pastora de Ibardin, canción de Fermin Valencia. El curso 1975-76 Joxerra vivía en el barrio Musakola de Mondragón, donde compartía piso con Jexuxmari y su pareja, Mertxe Eskribano (los tres eran profesores de la Ikastola de Mondragón). Acompañándose de la guitarra, Joxerra solía cantar a menudo La pastora de Ibardin, hasta que un día Jexuxmari le ofreció la adaptación al euskera que había hecho por su cuenta. Desde entonces, para nosotros esa canción es Ibardingo mugan.

Fermin Valencia:  Letra y música de la canción La pastora de Ibardin.

Llorando está la pastora
en la muga de Ibardin;
el Guardia Civil enfrente
le apunta con su fusil.
—Déjeme bajar al valle
tras la oveja que perdí;
déjeme, que si la pierdo,
¡que será después de mí!

El Guardia Civil le dice
que la muga está ahí,
que las leyes le prohíben
pasar al otro país,
—¡Muéstreme su pasaporte!
—Mire, no lo tengo aquí…
—¡Muéstreme sus credenciales!
—Sin credenciales nací.

Dice la pastora, triste:
—Las leyes desde Madrid
son dictadas y no saben
de la oveja que perdí;
en el valle hay un pueblo
como el mío que está aquí,
en el valle hablan la lengua
que aprendí cuando nací

Llorando está la pastora
en la muga de Ibardin;
el Guardia Civil enfrente
le apunta con su fusil.

Llorando está la pastora
en la muga de Ibardin;
el Guardia Civil enfrente
le apunta con su fusil.

Nun dira gure lagunak (¿Qué fue de nuestros compañeros?)

Eñaut Etxamendi (Fragmento adaptado). Siempre hemos sido admiradores del dúo Etxamendi eta Larralde, e intentamos cantar sus canciones a su estilo. Como la mayoría son de larga duración, en vez de cantarlas enteras escogemos uno o varios pasajes, los que nos resultan más significativos —o, simplemente, los que más nos gustan—.

¿Qué fue de nuestros compañeros,
tan fuertes y alegres como eran?
Bosques y sembrados yacen vacíos,
vacías también las mujeres viudas.

Cuando azotaban las tormentas,
cogidos de la mano
las encarábamos siempre,
convencidos de que era
por el bien de nuestra causa,
que estábamos haciendo
la revolución
en los pueblos de nuestra patria.

¿Qué fue de nuestros compañeros,
tan fuertes y alegres como eran?
Bosques y sembrados, yacen vacíos,
vacías también la mujeres viudas.

Mendiz (Monte a través)

Jexuxmari Mendizabal: Letra en euskera para la canción Back home again, de John Denver, que no tiene relación alguna con la original. La letra de John Denver describe una típica estampa bucólica. En cambio, Jexuxmari nos cuenta cómo añora su hogar una persona que, por motivos políticos, ha tenido que exiliarse. Como en el caso de Ibardingo mugan, también la letra de esta canción está escrita en Mondragón, en el curso 1975-76.

John Denver: Música. Joxerra solía cantar esta canción en un inglés aprendido fonéticamente a base de oírla una y otra vez, pero no la cantaba entera, sino que se saltaba un fragmento cuya melodía no era ni la de las estrofas ni la del estribillo. Al final, ese fragmento quedó excluído para siempre de nuestro parco repertorio

Amar a mi nación,
esa fue mi gran pasión
no hice yo nada más.
Con gran saña y rencor
irrumpió el invasor,
y me echó de mi casa.

*Lejos huí, monte a través,
perros mordiéndome los pies;
la tierra me pide que vuelva ya
y voy para allá,
no me resisto esta vez.

Campanas de mi pueblo,
siempre con tan dulce voz,
lanzad al aire esta verdad:
que de cadenas libre
nos es por fin posible
festejar la libertad.

*Lejos huí, monte a través…

Quienes un día fatal
nos tuvimos que exiliar
pronto estaremos de vuelta;
no por montes sombríos
sino a plena luz del sol.
Venid, el día se acerca.

*Lejos huí, monte a través…

Tan lejos de mi hogar
muchos días llevo ya,
no me resigno, no puedo.
Repican las campanas,
repican sin parar,
me piden que vuelva al pueblo.

*Lejos huí, monte a través…

Oriol

Juan Garzia: Letra en euskera de la canción. Oriol Solé Sugranyes, catalán y militante del MIL (Movimiento Ibérico de Liberación), fue abatido a tiros por la Guardia Civil en Berruete el 6 de abril de 1976.  La víspera, Oriol y otros 28 presos lograron huir de la cárcel de Segovia, pero la Guardia Civil atrapó a 24 de ellos y mató a Oriol. Esta letra es el homenaje que Juan le dedicó, adaptándola al molde métrico de una parte de la canción Laugarrenez Nerea etorkizunaren aurrean, interpretada por el grupo Oskorri.

Natxo de Felipe: Música, sobre el poema Laugarrenez Nerea etorkizunaren aurrean, de Gabriel Aresti.

Jamás te podremos
olvidar, Oriol.
Eres abono en la tierra
Navarra en la que yaces;
nunca te olvidaremos, compañero,
eres semilla de libertad,
pueblo hecho sangre.

Saliendo de la jaula,
batisteis las alas.
Nada más alzar el vuelo
os vinieron a cazar.
Agotados en la huida,
ese sol tan añorado
se os volvió a ocultar.

Murieron esa noche
tantos sueños nuestros,
mas no perdamos la esperanza:
rompamos las cadenas,
vaciemos las cárceles…
y liberemos, jóvenes camaradas,
a los presos que pueblo son.

Por fortuna no todos
cayeron en la sombra:
un irrintzi del sol los saluda
tras la muga impuesta.
Quienes están presos, que estén atentos:
nuestro ardor no pierde fuelle,
por ellos sigue al rojo vivo.

Garaztarra (Natural de Donibane Garazi / Saint Jean-Pied-de-Port)

Eñaut Etxamendi (Fragmento adaptado)

Han pasado tantos años
desde que dejé mi pueblo…
nadie puede imaginar qué dolor
flagela mi corazón herido.

Salí de Garazi seguro
de poder regresar…
pasan ahora los barcos
y aquí sigo yo, en tierra.

Soy garaztarra,
y así lo proclamo.
Nací en Garazi,
y allí hubiera querido permanecer.
La imagen de montes y bosques
colma mis ojos:
sueño, y siento
que sigo en Baigorri,
que nunca salí de allí.

Goizero hasten delako (Cada mañana un cielo azul)

Juan Garzia: Letra de la canción. Tomando como punto de partida la novela Egunero hasten delako, de Ramón Saizarbitoria, pone el foco en la delicada situación de su protagonista, Gisèle, y la recrea poéticamente.

La música es la de una canción alemana del siglo XV: Innsbruck Ich muss dich lassen. No se sabe a ciencia cierta quién es su autor, aunque puede que sea Heinrich Isaac, que fue quien la dió a conocer, en 1485. Se han hecho  muchas y muy diversas versiones de esta canción; nosotros tomamos como referencia la del grupo Liederjan, que Joxerra conoció en Alemania.

En la estación de Durkheim,
busca su destino un tren;
una chica en vilo
en el andén espera,
vigila la maleta…
¿Qué, te apetece un Winston?

En la cantina, ahoga
un charlatán las horas
en humo de café.
Entra y sale la gente,
y así su vida teje
errando por el andén.

Trenes vienen, trenes van,
maleta y chica esperan:
azul es su mirar
tan sola entre el gentío,
belleza en el neón frio…
¿Qué te causa ese pesar?

Aquel brillo en su mirada
la magia de sus palabras,
¿que pasó con ellos?
Hay en ti un fruto suyo,
¿qué traerá el tren del futuro?
Sombras solo y duelo!

Donde estuvo la maleta,
un par de niños juegan;
Gisèle mira tras la ventana.
El tren relincha y silba,
y la oscuridad enfila …
¡Calla, corazón, calla!

Cuna o ataud, ya lanza
indolente el tren su panza
por la negra noche silente;
el alba lejana va soñando
el rumor de ruedas trotando
¡Déjate mecer, y duerme!

Todo tren su esperanza
tras los túneles alcanza,
aun yendo al albur;
cada amanecer te espera
una promesa de luz nueva
y otro cielo azul.

Cada mañana un cielo azul.

Hutsa (El vacío)

Antonio Valverde Ayalde: La letra se basa en un poema (hacia 1965)  dirigido a Oteiza, a quien el autor deja bien claro que el núcleo verdadero de lo vasco es el euskera.

Antton Valverde: Pone música al poema de su padre, con la exquisita sensibilidad que le caracteriza.

Raíz vasca,
¿dónde está la esencia de este pueblo?

He aquí mi opinión:
no en los crómlechs ni los dólmenes,
ni entre las piedras antiguas, no…

Está en ese euskera nuestro
que, aunque en pueblos de la costa
y en caseríos lejanos
sigue aun con vida,
pronto va a quedar sepultado
en las tinieblas del olvido.

Jalona la árgoma el monte
de amarillos botones:
Jorge de Oteiza, el tuyo
es linaje de ferrones.

Sin embargo, tu martillo,
ese martillo imaginario
ni siquiera produce ruido,
pues los golpes que moldean el vacío
no tienen sonido alguno…
salvo para el corazón.

Está en ese euskera nuestro
que, aunque en pueblos de la costa
y en caseríos lejanos
sigue aun con vida,
pronto va a quedar sepultado
en las tinieblas del olvido…

Jalona la árgoma el monte
de amarillos botones:
Jorge de Oteiza, el tuyo
es linaje de ferrones.

Otsagabian (En Otxagabia)

Eñaut Etxamendi (Fragmento adaptado).

Primero fueron los carlistas,
luego vinieron los requetés…
hemos ganado grandes guerras,
y perdido todas las causas.

En los cementerios, las flores
se marchitan al amanecer;
es abril, y en las cumbres
la nieve se ha derretido ya,
y sin embargo la primavera
no llega a Navarra.

Otxagabia, ¿qué les pasa en Otxagabia?
Otxagabia, ¿qué les pasa en Otxagabia?
Perdieron el canto, no les dejan cantar
Perdido el euskera, otra lengua hablan ya

Eki Eder (Hermoso sol)

Beñat Sarasola: Letra.

Pier Paul Berzaitz: Música. Nosotros conocimos la canción gracias al grupo Guk, y desde entonces ha sido y es uno  de nuestros temas favoritos.

En otoño los montes son
trampa mortal para las palomas;
redes y cazadores
se esconden por todas partes.
Nuestros enemigos también
acechan es sus escondrijos,
nos roban hijas e hijos.

*Hermoso sol, fuego ardiente,
que todos los corazones vascos
se preparen para la lucha
que habrá que librar día y noche.

Como la fuerza de una chispa
produce una gran llama,
como el gato cuando lo apresan
se torna rabioso…
Así son también los vascos
lo mejor entre la buena gente,
pero parecen rayos cuando se les provoca.

*Hermoso sol…

Se acabó para nosotros
el tiempo de las ilusiones,
cuando creíamos que algún gran hombre
vendría de París a salvarnos.
Si en un incierto cielo
existiera algún dios,
tenemos claro que no será un patrón.

*Hermoso sol…

Que no nos engañe ese hombre
por honrado que parezca,
anda siempre con los ricos,
tiene el verbo florido.
Es él quien decide
qué es lo que nos conviene,
nos deja la corteza… él se come la pulpa.

*Hermoso sol…[2]

Nik ez dut amets handirik (Yo no tengo grandes sueños)

Xabier Lete. La voz de nuestra generación (y probablemente la de alguna más)

Yo no tengo grandes sueños,
ni prometo paraíso alguno,
vivo la vida junto a vosotros
al borde de la resignación.

Yo no hago discursos tochos
a cuenta del futuro,
hace tiempo que no creo
en la liberación repentina.

Amo la vida y, sin embargo,
no me gusta malgastarla,
saboreo con fruición
la flor de cada día.

Yo no quiero que tras enterrarme
me rindan homenaje alguno,
porque es enemiga de la vida,
odio a muerte a la muerte.

No quiero oír las campanas de agonía
de un viejo pueblo,
solo a impulsos no se puede
afrontar la situación.

Bajo esta dura tierra
no hay otra mejor,
no se ha inventado la manera
de regresar de allí.

¿Por qué contar en plena calle
cuentos descabellados,
destrozando a jóvenes lozanos
que se merecen la vida?

Las previsiones ingenuas
la negra noche arruinó,
mejor será ajustar
el futuro con cordura.

Llenemos las manos
de frutos del día,
solo a impulsos no se puede
afrontar la situación.

Kapitain oker (Capitán tuerto)

Piarres (Lafitte) Ithurralde: Letra, bertsos escritos (Ziburu, 1921). Es la tragicómica historia de un joven a quien, a pesar de ser bizco y cojo, declaran apto para el servicio militar. El autor pone la historia en boca del propio mozo aspirante a soldado, y lo hace con evidente sorna.

Melodía popular, alegre y vivaz como pocas.

Hoy os quiero yo cantar
un par de coplas nuevas,
porque estar entre vosotros
me produce gran placer.
La leche de uva de la parra
–sea fuego o brujería–
estimula mi garganta
con gran dulzor:
oíd cómo fui reclutado,
con pelos y señales.

Tal como vine al mundo 
di conmigo en el tribunal:
allí en pelota picada
me examinaron a fondo.
En ello el comandante
no sudó la gota gorda;
sin un atisbo de duda,
va y me declara apto,
pues no se dio cuenta
de que soy tullido y tuerto.

Aunque éramos diez,
–sí, diez, todos en liza–
yo no tuve ningún miedo
para hablar de la cuestión:
“soy tullido y tuerto,
prácticamente ando cojo…”
él al punto va y contesta:
“ale fiche lekan…”
Así que salí de allí
y me alejé cantando.

A decir verdad, tengo
la pobre pierna izquierda
un tanto remolona
a la hora de caminar.
Si resultan mis andares
demasiado torpes,
me pondrán a caballo,
¡qué jinete de postín!
Elegante capitán, por cierto,
¡capitán del ojo tuerto!

Ibiltariena (La canción del caminante)

Joxerra Garzia: Letra de la canción, sobre una melodía compuesta por Txomin Artola.

Txomin Artola: Música. Cuando ETA asesinó a Yoyes, Txomin compuso una canción para expresar con crudeza la indignación que le produjo el atentado. Fue como una descarga emocional, y la letra le salió en inglés. Más tarde, de cara a incluir la canción en el disco Berriz Arte (1988), le pidió a Joxerra una versión en euskera. No tardaron mucho en descartar hacer una traducción literal del original en inglés, ya que les pareció más eficaz y adecuado expresar la indignación que ambos compartían no de manera directa, sino por medio de diversas metáforas.

Adiós, me voy,
yo no soy de este lugar;
no tengo más patria
que la libertad,
y hace tiempo
que vivo en el exilio
en casa prestada,
entre gente extraña.

Adiós, me voy,
yo no soy de este lugar;
no tengo más equipaje
que mi guitarra,
y tu sombra
a modo de brújula:
es ligera la carga,
interminable el camino.

Adiós, me voy,
yo no soy de este lugar;
no tengo más meta
que andar y andar,
por allá de los desencantos,
más acá de las utopías:
el viento me lleva,
no soy de ningún lugar

::::::::::::

Adiós, me voy,
yo no soy de este lugar;
no tengo más meta
que andar y andar,
por allá de los desencantos,
más acá de las utopías:
el viento me lleva,
no soy de ningún lugar

Tristuratik itsasoa (Desde la tristeza, el mar)

Jorge Gimenez: Letra, un poema del mismo título.

Gontzal Iñarra: Música, a partir del poema de Jorge. Jorge y Gontzal eran —y son— amigos íntimos, y la primera idea era que Jorge cantara la canción. Por desgracia, no tuvo tiempo de hacerlo. Cuando Gontzal nos propuso que la cantáramos nosotros y que la incluyéramos en el disco, al principio nos extrañó la idea, pero enseguida despejamos cualquier duda. Y es que hay razones de peso para añadir a nuestra lista de canciones esta de Jorge y Gontzal. Por una parte, tanto cuando decimos «cenizas» como cuando decimos «granos de arena», lo que estamos haciendo es reconocer el fracaso de los grandes sueños, sea la revolución, sea la vida misma. Por otra parte —y esto es lo principal—, a pesar de todo nuestro pesar, es para nosotros un gran honor que Jorge se una a nosotros en este proyecto (también); es lo mínimo que le debíamos.

Las risas derrochadas en tiempos felices,
alegres algunas, otras no.
Las puyas proferidas una noche de camaradería,
veniales algunas, otras no.
Los sueños regalados a miles en el amor,
alocados algunos, otros no.
Los poemas que en la soledad resultan ser pálido humo,
cobardes algunos, otros no.

Todas esas cosas son hoy granos de arena,
todas están saciadas de nostalgia,
insignificantes algunas, otras no.
Y desde mi tristeza
se ve el mar.
Y desde mi tristeza
se ve el mar.
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Una vida quemada en pos de vanos paraísos,
a veces con resignación, otras no.
La alegría de vivir surgida en medio del vacío más tenebroso,
a veces frágil, otras no.
Los desaliñados pasos esbozados en la zozobra nocturna,
atrevidos algunos, otros no.
Las razones inútilmente afiladas en estéril porfía,
romas algunas, otras no.

Todas esas cosas son hoy granos de arena,
todas están saciadas de nostalgia,
insignificantes algunas, otras no.
Y desde mi tristeza
se ve el mar.
Y desde mi tristeza
se ve el mar.

Todas esas cosas son hoy granos de arena,
todas están saciadas de nostalgia,
insignificantes algunas, otras no.
Y desde mi tristeza
se ve el mar.